Menu
RSS

¿Cuál es el rol del diálogo en la Salud Mental?

  • Escrito por Milton Galdames

Dialogar se refiere al acto de discutir sobre un asunto o sobre un problema con la intención de llegar a un acuerdo o de encontrar una solución. Algo muy distinto a lo que podría ser informar sobre algún asunto a un otro, mediante un monólogo.

Pese a que vivimos hiperconectados, gracias a los avances de las tecnologías de la comunicación y el masificado uso de las redes sociales, las personas dialogan muy poco.

Existen cuatro niveles de profundización en el acto de dialogar: 1.- Clichés, 2.- Hechos, 3.- Opiniones y 4.- Sentimientos. Para entender la importancia del diálogo, analicemos estos 4 niveles de profundización y detengámonos un poco en el más profundo, el de los sentimientos:

1º nivel. Los Clichés. Cuando una persona se encuentra con otra, las dos casi siempre empezarán a intercambiarse clichés (frases hechas). Por ejemplo: “¡Hola!”, “¿Qué hay?”, “¿Cómo estás?”, “¡Hola! me alegra verte”.

2º nivel. Los Hechos. Después de intercambiar clichés, la gente suele intercambiar hechos. Los primeros intercambios de hechos sirven a la función de intentar enterarnos si hay suficientes cosas que compartir antes de establecer una relación que nos merezca la pena. En las relaciones nuevas, éstos serán frecuentemente hechos sencillos de la vida; en las relaciones ya existentes, serán básicamente acontecimientos recientes, por ejemplo: “Estoy estudiando en la facultad de agronomía”, o ”Una antigua amiga vino a verme y salimos de compras”.

3º Nivel. Opiniones.  Proporcionan a los demás un punto de vista más personal sobre nosotros. Por otra parte, la expresión de opiniones puede proporcionar a los demás material en el que basar sus preguntas y comentarios. Alguien que quiera conocernos como somos realmente, se encontrará más unido a nosotros si sabe nuestras opiniones sobre el amor, la fidelidad, la responsabilidad, la familia, etc.

4º Nivel. Sentimientos. Estos van más allá de describir lo que sucedió y cómo vivimos lo que sucedió (hechos), más bien, transmiten nuestra reacción emocional. Por tanto, la expresión de sentimientos dará como resultado una visión más cercana a lo que realmente somos. El revelar hechos y opiniones es importante, pero si no revelas tus sentimientos, la gente empezará probablemente a considerarte frío, superficial y poco interesado en intimar con ellos. Pero, también si reprimes las emociones o sentimientos en tu interior, es mucho más probable que desarrolles una amplia variedad de trastornos físicos y emocionales.

Este 4º nivel, el de los Sentimientos, es el nivel más profundo de todos, y para muchas personas este espacio de interacción social no se da con facilidad, ya sea porque no se cuentan con las habilidades sociales necesarias para auto generarlo, o las personas con las que nos rodeamos no están dispuestas a profundizar, o no son las más idóneas para confiarles nuestras intimidades.

El hacer explícito lo implícito de por sí ya es sanador. Aquello que es implícito está compuesto por una constelación de sentimientos y emociones, muchas veces encontradas, que solo pueden emerger a través de un dialogo profundo en un contexto de confianza. Es por esta razón que la mayoría de las personas en solo una primera sesión con un psicólogo en una relación terapéutica, experimentan un significativo alivio. Y en su contraparte, quienes están experimentando un torbellino de sentimientos y pensamientos que guardan y acumulan en su interior, sin compartirlas con un otro, inadvertidamente van deteriorando su Salud Mental.

Esa es la importancia de poder contar con espacios de interacción social en el que podamos dialogar libremente, así fortalecer nuestra Salud Mental. Ya que el poder describir con palabras eso confuso que está en nuestro interior a un otro que nos escucha atentamente, no solo permite ordenar nuestras ideas, sino que también liberarnos de esas tenciones que se van acumulando dentro de nosotros.

Es un hecho que la vida se hace muy agradable y feliz cuando tenemos la posibilidad de dialogar en los diferentes contextos en que nos movemos, en el trabajo, los amigos, la familia y especialmente con la pareja.

El diálogo también requiere de ciertos requisitos por parte del que escucha:

  • Una disposición psicológica para escuchar, prepararse interiormente para estar atento a lo que dice el otro.
  • Observar al otro, identificar el contenido de lo que dice, los objetivos y los sentimientos.
  • Expresar al otro que le estás escuchando, mediante la comunicación verbal (ya veo, umm, uh, e) y no verbal (contacto visual directo, gestos, asentimiento de cabeza, inclinación del cuerpo, limitar el uso de movimientos distractores como mirar a otra parte, mirar la hora, jugar con un lápiz o mover una pierna).

Algunos de los elementos que debe evitar el que escucha:

  • No distraerse, lo que resulta muy fácil en determinados momentos de la conversación. Especialmente a medida que la otra persona continúa con su mensaje, para lo cual hay que hacer un esfuerzo extra hacia la mitad del mensaje, con objeto de que nuestra atención no decaiga.
  • No interrumpir al que habla.
  • No juzgar.
  • No ofrecer ayuda o soluciones prematuras. Cuando las personas escuchan a alguien que les cuenta un asunto o problema, la tendencia casi automática es ofrecer ayuda, concejo u opinión, a través de un comentario reparador y culposo. En circunstancias que el otro solo necesita ser escuchado.
  • No rechazar lo que el otro esté sintiendo, por ejemplo: "no te preocupes, eso no es nada". Imponerle al otro lo que debería sentir en relación a determinado problema es anularlo como persona.   
  • No contar "tu historia" cuando el otro necesita hablarte. Puede resultar muy frustrante querer decir o contar algo, cuando apenas no terminamos de vaciar lo que queríamos decir y el otro se recuerda de su historia y nos inunda con ella.
  • No contra argumentar. Por ejemplo: el otro dice "me siento mal" y tú respondes "y yo también". Muchas veces ocurre en la pareja cuando uno de los dos expresa un malestar y el otro anula cada comentario contra argumentando que siente lo mismo o peor.
  • Evitar el "síndrome del experto" evidenciando que ya tienes las respuestas al problema de la otra persona, antes incluso de que te haya contado la mitad.
Info for bonus Review bet365 here.