Menu
RSS

Efectos perversos de la gratuidad

  • Escrito por Andres Gacitua

A veces, hasta las buenas medidas tienen efectos perversos. Existe un gran riesgo de que eso vaya a ocurrir con las actuales reformas en educación que tenderían a la Gratuidad Universal en el Pregrado Universitario. Saquemos cuentas y tratemos de armar bien los argumentos.

Si la educación del pregrado se vuelve gratuita, es decir, si sus costos son cubiertos con aportes del Estado, va a ocurrir algo obvio: los pregrados dejarán de ser esa vaquita ordeñable comercialmente, que hasta ahora venía rindiendo enormes ganancias y lucros de todo tipo.

El subsidio estatal tiene dos impactos inmediatos: a) no se puede especular con él; las universidades no podrán subirlo a su gusto. b) le va a bajar los ingresos a las universidades. Todavía no hay cifras precisas en esto, pero parece que los subsidios estatales van a ser aproximadamente el 50% de lo que hoy son los aranceles comerciales. Es decir, las universidades están por perder, en los próximos años, el 50% de lo que les generaban hasta ahora los pregrados. Esta es la razón de que ya varias universidades privadas estén pensando NO INGRESAR al sistema de gratuidad oficial. Prefieren tener pocos alumnos que les paguen altos aranceles, y no tener muchos alumnos con un subsidio estatal que va a bordear los costos,…. Sin dejar casi nada de margen que pueda ser lucrativo.

Lo anterior, pone a las universidades que tenían sus sistemas de lucro funcionando, ante el siguiente dilema: o me achico y reduzco mis costos para que el sistema siga siendo rentable pese a la ventaja del subsidio estatal para las universidades públicas, …o invento otras formas de generar ingresos lucrativos.

Si bien ambas opciones pudieran funcionar, es obvio que la más atractiva es la segunda. Sobre todo, porque ya existe una sólida base de experiencias: los Diplomados, Cursos y Cursillos, Talleres y Maestrías, Doctorados,…. Es decir TODO LO QUE NO ES PREGRADO, puede ser explotado más intensamente que hasta ahora, de modo que cada Escuela Universitaria compense con nuevos ingresos lo que va a perder a causa de los subsidios estatales sub-estimados para los pregrados.

Falta un solo ingrediente: ¿qué recursos o triquiñuelas pueden ayudar a que los cursos, Especializaciones y Diplomados ganen interés y crezcan en su demanda? Habrá varios; sin embargo, hay uno que en mi opinión es el más perverso de todos: BAJAR LA CALIDAD DE LOS CONTENIDOS DOCENTES DEL PREGRADO.

Este argumento ya lo oí hace unos 20 años en una Universidad Pública: comentando los contenidos de un programa de asignatura de pregrado, un docente muy hábil en cuestiones de lucro, señaló que era preferible reducir el nivel de los cursos de pregrado, para que de ese modo quedara mucha “materia” que ofrecer en los Diplomados. Por supuesto, hay una variable interviniente: la frustración y la sensación de haber sido estafado que todo esto provoca en el alumno: si la educación superior ya está baja en su calidad, pues va a bajar aún más. Y a esos alumnos que saben que no han aprendido casi nada en su carrera al momento de titularse,…. les van a ofrecer diplomados que se van a gestionar privadamente (modalidad de “ingresos propios”). Esto es una escalera de varios peldaños, porque obviamente, también se podrá argumentar que hay que poner muy poco en los diplomados, para hacer más necesarias las maestrías, y poco en las maestrías para que crezca el interés por los doctorados.

Es decir, una medida como la Gratuidad Universal, que pretendería resolver las angustias del costo económico que tenían hasta ahora los pregrados universitarios, se convertiría casi automáticamente en un incentivo al empobrecimiento de la calidad de los pregrados, con miras a que crezcan las posibilidades lucrativas inmediatamente después del título. Y ¿Quién va a encargarse de que esto efectivamente ocurra..?,… los docentes que ya están acostumbrados a tener esos lucros que ahora hay que “reinventarlos” o dejarlos morir del todo en el sistema de gratuidad. El cajón de manzanas, ya tiene varias manzanas podridas.

Se entenderá de lo anterior, que hay dos cosas urgentes: a) los estudiantes tienen que generar a la brevedad posible, sistemas adecuados para defender la calidad que hoy tienen sus pregrados, y b) el Estado tiene que generar prontamente sistemas de acreditación y control de calidad en los pregrados universitarios, capaces de evitar que ocurra lo que vengo prediciendo. Todo esto ya está en curso, aunque está partiendo a pequeña escala. Durante el 2017 habrá relativamente pocos alumnos bajo cobertura de gratuidad; el 2018 debiera subir mayor, y será harto más fuerte en el 2019.

Info for bonus Review bet365 here.