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La Democracia es el problema, no la solución

  • Escrito por Guillermo Sepúlveda
El gobierno del pueblo dicen todos. La participación a través del voto es suficiente. Bajo una linda y bella fantasía esto puede parecer necesario, pero en estricto rigor no lo es ni lo será.
La concepción democrática, asumida para muchos como originariamente helénica, ha traído para muchos la creencia de que entre más habitantes son incluidos como ciudadanos dentro de un territorio, mayores grados de "libertades" debemos otorgarles. Justamente lo helénico, lo denominado "democracia participativa" era lo contrario a lo que hoy muchos burgueses creen. Más parecía ser un honorable ejemplo de Aristocracia que aquella insano régimen llamado por muchos como "democracia.
 
Sumado a lo anterior, la falsa creencia de que a través del voto una Comunidad Orgánica puede dirigir su destino, sin lugar a dudas ya ha demostrado que jamás podrá serlo. Bajo las urnas siempre se encuentra un organismo público con fines de lucro, hablo claro, de los llamados Partidos Políticos, los cuales esperan ansiosos la reproducción de sus propios capitales. Las campañas políticas son su mejor manifestación. Gana siempre el que invierte más dinero en banderas y panfletos, pierde siempre el que solo confía en la buena voluntad "ciudadana". En estricto rigor, el voto, la participación por medio del voto y el dominio del voto mayoritario, alejan a la Comunidad de Pueblo de sus propios destinos. Menos soluciones sociales y más problemas para un país, no es más que la esencia del régimen democrático
 
La creencia de que el voto legitima las decisiones de un político elegido "democráticamente" resulta ser una falacia, pensando en claro, que las decisiones y consecuencias de estas son motivadas -por lo general- mayoritariamente por causa de un lobby siniestro que se manifiesta a través de las minorías de turno: empresarios millonarios, grupos de feministas, grupos de homosexuales y muy pocas veces por representantes populares..
 
El régimen democrático, además, funciona a pesar de las ideologías que lo representen. Es más cuando una ideología (izquierda, derecha, centro, fascista) se democratiza, de la mano viene siempre la germinación de un modo de producción capitalista, basado en la relaciones de producción desiguales y en desmedro siempre de las fuerzas productivas que lo permiten. Se potencia la explotación, la usura y la pobreza. Pasa a ser más importante el aborto que el sueldo mínimo y el matrimonio homosexual prioritario en desmedro de la mejora en las condiciones laborales. Este proceso de democratización a la vez se acompaña con el fomento del egoísmo y la relativización de todo lo espiritual de una Comunidad de Pueblo, pues hasta Dios es sometido al tan abullado sufragio universal. 
 
La mayoría de sus más fieles fanáticos defensores estigmatizan todo intento alternativo de organización política. Hablan de los fascistas, de los totalitarios, machistas y conservadores, pero desconocen que inclusive sin democracia el hombre puede igualmente llegar a la plenitud. Es curioso que tras toda una defensa de la Democracia, se encuentren más garabatos que argumentos. Creo que a medida que vayamos comprendiendo que el amor, la felicidad, la paz y todo lo que nos hace bien se realiza alejado del régimen que nos gobierne, podemos recién iniciar un cambio cultural realmente revolucionario.
 
Al contrario de toda idea democrática, considero que el ser humano, como ser social y político, vive mejor agrupado y participando activamente en las instituciones que rigen su entorno más cercano. Que el voto es innecesario cuando durante todo el año te encuentras participando de alguna organización comunitaria o funcional barrial o comunal. Que cuando se habla de "Partido Político" se hablará siempre de una empresa más que un espacio político de influenciaciudadana y que, por ende, sin estos y con la apertura de las Organizaciones Sociales al Congreso, la Comunidad de Pueblo se sentirá más empoderada que bajo los dictámenes de la coalición dominante.
 
En el plano cotidiano la libertad es más plena sin democracia. Entre más involucrado se encuentre el ciudadano orgánico con su barrio y comuna, su destino será igual al de su comunidad y sus necesidades dejarán de ser "siutiquerias" para ser obra social. Que el Mall que se encuentra en el papel del proyecto pronto deberá ser quemado y olvidado, pues es más necesaria una Sede Comunitaria que un Doggis o un Mc Donald. Cuando uno piensa así la democracia deja de ser un dogma y pasa a ser algo que hay que superar. Pues entre más organizados, menos democracia hará falta para construir un país mejor.
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